Herdade da Estacada, mi lugar de residencia desde hace dos meses aproximadamente, se encuentra a 10 Km al norte de la ciudad de Odemira y a 15 Km al sur de Vila Nova de Milfontes. Al oeste, a unos 10 Km en línea recta, el Océano Atlántico. Al este, el Rio Mira y, mas allá, el condado de Sao Luis.

-Gracias a Dios no hay ningún puente que cruza el Mira en esta parte del Alentejo-, comentaba David , propietario de este Hotel Rural al referirse la pasada noche a la tranquilidad que se disfruta gracias a la equidistancia de esos pasos, en la Estrada Nacional 393.

Este fin de semana salí a dar una vuelta por la comarca. Fue una vuelta literal: Herdade da Estacada -  Milfontes – Sao Luis – Odemira – Herdade da Estacada. Sesenta kilómetros de caminata y bicicleta, combinación de ambas. Salí a eso de las once de la mañana del sábado y, regresé a casa a las diez y ocho del domingo.

He llevado conmigo el libro de Paulo Coelho, El Aleph, que iba leyendo a medida que me paraba durante la expedición. Poco antes de alcanzar el puente en el delta del Mira, en Milfontes, halle a un grupo de irlandeses que estaban pasando una semana de vacaciones en el sur de Portugal y, decidieron realizar un viaje de bicicletas desde Sines hasta el Sagres.

-Esto para nosotros es como en Verano-, apuntaba uno de ellos con una gran sonrisa en su rostro. Me permitieron filmar un par de minutos, saludando a sus familias puesto que el video se va a colgar en Youtube.

 

Por la tarde, después de cruzar hacia el Parque Natural del Sudeste Alentejano, llego a Sao Luis y tengo la impresión que no hay mucho que me atrae excepto su cementerio donde ingreso con gran respeto. Hay dos albañiles que dan los últimos retoques a un nuevo panteón.

Acampo cerca del riachuelo de Torgal. Contemplo la puesta del sol desde una colina, al costado de una casa en ruinas. Ya estaba profundamente dormido a eso de las 9 de la noche.

 

Al día siguiente bajo para la Villa de Odemira, donde almuerzo en el Hogar de Dia de la Santa Casa de la Misericordia, una institución que cuida de los ancianos sin recursos. Posteriormente me hecho una siesta en los altos que rodea la ciudad. Al despertar, veo un avión que va ganando altura. Aparentemente -por la dirección que toma- partió de Faro, en el Algarve.

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A continuacion, algunas imagenes de esta Vuelta por el Mira: