Martes 1 de Marzo de 2011 (Mediodía)

 

-Hola Omar-, de pronto capté una voz serena, clara y transcendental.

-Hola-, respondí, sorprendido por mi propia imperturbabilidad.

-Como estas. Que haces.

-Acabo de comer un sándwich de cerdo y queso con mayonesa, kétchup y picante Tabasco y una lata de cerveza. Estoy sentado al costado de la huerta que estoy limpiando de las malezas que crecieron durante el periodo de las lluvias invernales. Me encuentro bien, disfrutando de este día ideal, de cielos azules y tejados rojos. Y tu quien eres?.

-Soy Dios.

-Dios no existe.

-De acuerdo, pero existe mi voz.

-Cuál es la prueba fehaciente de tu presencia?- adopté una actitud inquisitiva.

-Te pondré un ejemplo. Tú estás viviendo en la Casa Mogata, no es así?

-Sí

-Que pasa cuando te vas a Cartaya para usar Internet?

-Cierro la puerta con llaves, me pongo el auricular, me monto a la bicicleta y me marcho.

-Y cuando eso ocurre, adentro no queda nadie?

-Por supuesto!

-Pues eso no es así.

-Cómo?

-Al echar llave a la puerta, sigue habiendo alguien ahí. Tus ojos y tus oídos se alejan de Casa Mogata, pero alguien ha quedado adentro.

- Eso es una locura.

-No, es la verdad.

-Ok, Ok, no estoy para delirios.

-No estás para delirios ni tristezas ni para dramas, ya lo sé. Hoy hace un radiante día soleado y hay que disfrutarlo.

-Exactamente.

-Sin embargo, hoy no estás con la Radio encima para oír la BBC transmitiendo los últimos reportes del cerco a Gadafi.

-Es verdad.

-Porque?

-Porque decidí estar en silencio, limpiando las malezas de esta huerta.

-Silencio, porque?

-Porque deseo reflexionar acerca de todo lo que me pasa, incluso más allá de lo que me ha pasado recientemente.

-A ver, cuéntame.

-Estoy cansado de sentir que debo pedir disculpas a cada rato, como si siempre estuviera haciendo algo malo. De que por un lado me acepten como soy y por otro, casi al mismo tiempo, me rechacen. Estoy cansado de sentir que no estoy haciendo lo suficiente, especialmente en lo referente a mi proyecto literario y audiovisual. Estoy cansado de mi tendencia a distraerme ya sea con Internet, la TV, con mis noticias de la Radio, etc. Estoy cansado de estar pendiente de lo que la gente piensa de mí y mi estilo de vida. Estoy cansado de juzgarme, de mis inseguridades, de ese constante pensamiento de que algo no funciona en mí, de que hay algún error en mí. Cansado de que mis demonios estropeen mis ilusiones. Cansado de que mis valores están dispersos. De mis actitudes compulsivas. De mi soledad. De mi falta de silencio interior. De mi falta de meditación. De mi egoísmo. De creerme el sabelotodo. De la falta de un sentido de mi vida. De mis reacciones violentas. De mi aspecto físico...

-Vaya, vaya. Una perfecta crisis de los 40.

-Whatever. Cumplire 47 este mes.

-Y que piensas hacer?

-Pues, reírme más

-Eso. Mira, te daré un consejo.

-Estoy cansado de los consejos.

-Tranquilo, muchacho. Escribe poemas o cualquier cosa que se te venga en la cabeza. No te impliques mucho en pensamientos depresivos. Toma la vida con más ligereza y sigue trabajando en la huerta. La primavera esta a la vuelta de la esquina. No te pegaras un tiro, ah?

-Claro que no!

-Reconocer tus zonas erróneas ya es un paso adelante. Paso a paso. Sin prisa.

-Ok, Ok. Un momento, y tu quien eres?

-Otra vez la pregunta. Yo soy Yo. Recuerda, todo irá bien-, la voz se apago de repente.

Se produjo una sensación de abandono.

-Ey...

Un profundo silencio se cernió en el ambiente. Mire hacia la casa y grité

-Hay alguien ahí?!

Silencio.