La Ventisca
Martes, Mayo 11 del 2010 > Estacion de Servicios de Almudema, con « m ». Es una aldea ubicada cerca de Caravaca de la Cruz que este año celebra su Jubileo, en la Comunidad de Murcia. Son las diez locales, ocho de la manhana GMT. Estoy escuchando la BBC en Internet. He llegado a este lugar cuando me disponia a abandonar el pueblo. Mi llegada es asi : « hey chico » le digo a uno de los dos despachantes. Parecen hermanos. Esta apreciacion fue corroborada mas adelante. Uno se llama Alfonso y el otro Jose. Por alguna razon me dicen que es « Jorge » y no se inmutan cuando yo escribo el nombre « Jorge » en el ultimo recorte de diario del periodico El Mediterraneo, que es la referencia con que procuro compensar las muestras de generosidad. Sin embargo, mas tarde, cuando el miedo se disipa, me dicen que se llama Jose y no Jorge. Tambien los recortes de diario del portfolio ayudan. Bebo un cafe y un par de rayas de wisky. Y uso el Internet por lo menos por un par de horas. Alfonso sale del negocio entretanto. Solo queda Jose quien se halla pintando la oficina en companhia de quien parece ser su mujer. Esta mujer se ha reido por algo dos veces. Una situacion que me puso muy feliz. Empece a rogar que haya mas ocaciones para reirse ya que su seriedad constituia una amenaza. Y, asi fue. Me he levantado de la silla porque me sentia presionado por Jose, quien a su vez, pobre, estaba siendo presionado por la mujer quien nunca me dirigio la palabra. « Lo que tu haces y lo que yo hago son opciones », me dijo antes de partir. « Ni lo tuyo ni lo mio es mas o menos importante para cada uno ». Es verdad. Mi actividad ni siquiera es un sustituto de aquella vida estable. Simplemente es diferente. No tengo lo que el ni el tiene lo que yo. El tiene calor familiar y comida caliente todos los dias. Yo tengo la libertad que se genera desde la propia libertad.
Finalmente salgo de la Estacion de Servicios al final del pueblo de Almudema y comienzo mi lento pero constante avance contra un viento energico y unas nubes de lluvias que pasan rozando. El camino es estrecho y en muy mal estado. Hay crateres en el pavimento, huellas de tractores y camiones. Cagadas de cabra y ovejas. Carteles que indican que el ganado pasa por aqui en forma constante.
A eso de la una de la tarde, quedo a comer tras las paredes de una de las tantas construcciones abandonadas del Valle. Edificios gigantescos en medio de la pradera cayendose a pedazos. Ladrillos esparcidos sobre la hierba que crece en todas partes. Los techos de tejas con grandes agujeros. Mas adelante, encuentro a un pastor de ovejas en la carretera. Tiene mas de 60 anhos y parece muy solitario. Me dice que vive en Caravaca de la Cruz y que pasta sus ovejas madre cerca del canal de regadio. Afirma sin titubeo que cuando tiene sed, se toma el agua que corre en el canal de regadio. Le respondo que eso le puede provocar diarrea y el pastor mueve negativamente la cabeza. Le dejo en su desvario y sigo camino. La radio me distrae. Paso por un restaurante que ademas posee caballos y asnos para alquilar. El patio del establecimiento esta abierto y aunque grite « hola ! » lo mas que puedo, nadie me atiende. Veo la puerta que da a la cocina con las llaves puestas ; es evidente que la gente no es precavida en estos lares. Abro la puerta y alguien finalmente me oye y viene desde el fondo. Me carga la botella de agua y, nuevamente a la carretera. Paso el sucio y casi abandonado pueblo de Los Royos cuando percibo que una camioneta me sigue despacio. Me paro y le dejo pasar al curioso de turno. Sube hacia el pueblo por las estrechas callejuelas por donde se cuela el viento y el polvo, nada mas. Escucho las ondas cortas de Radio Vaticano y la VOA. Hablan sobre la visita del Papa a Portugal y que ha declarado que el perdon no sustituye a la justicia en la referencia mas directa desde que empezo los escandalos de los curas pederastas. Tambien dijo que los ataques hacia la Iglesia no vienen de afuera sino desde el mismo seno de la Institucion y, que es necesario una profunda contricion de sus dirigentes. La Radio es mi forma de estar actualizado en los trechos tan aislados como este.
De pronto, veo una amenaza de lluvia real. Se aproxima un conjunto de nubarrones oscuros que no permite pensar dos veces. Veo una casa bien cuidada en la colina. Se llama La Ventisca o algo asi y tiene un espacio que sirve para salir a sentarse en verano y comer un buen tallarin con vino rojo, especialmente cuando el calor aprieta. La bicicleta cabe perfectamente en el espacio que resulta ser mas comodo de lo que me imagine. Casi inmediatamente cae una lluvia nerviosa, sarandeando el aire con furia. Es la perfecta excusa para poner la tienda. Ahora son las ocho y media de la noche y hay un sol radiante y el trinar de los pajaros como el sonido de los abetos que absorven la brisa suave bajo un cielo azul, me acopanhan en esta mi fatiga que desea el mejor descanso posible.

Omar Ruiz-Díaz esta viajando como aventurero, la mayoría de a pie y de bicicleta, por mas de una treintena de países, completando mas de 100 mil kilómetros aproximadamente en un periodo de 15 años, desarrollando su proyecto Ecoadventures que fomenta el uso de transporte alternativo para los desplazamientos urbanos y, de esa manera disminuir la contaminación ambiental.
Omar estudió Periodismo de Investigación en Taller Escuela Agencia de Buenos Aires - Argentina, locución radial en la Escuela Municipal de Locución de Asunción - Paraguay. Corresponsal en Argentina y reportero matinal de la Radio Caritas de Asunción. Participo en programas comunitarios de Radio Universidad de la Plata.
Columnista de Revista ‘Cartelera’ de Asunción y fundador de ‘Paraguay Vive’, periódico independiente de los exiliados en Buenos Aires. Columnista de ‘La Prensa’ quincenario de Vancouver. Es corresponsal del DIARIO EL POPULAR de Toronto - Canada desde 1994.
Ultima Actualizacion: Agosto 06, 2010 en Sevilla (España)