Feliz 30 Años Festival
Despachos desde el Oeste
Aniversario numero treinta el del Vancouver International Folk Music Festival, en la playa de Jericó, con el lema “Tu eres el pueblo, este es tu festival”. Tres décadas en que la ciudad ha experimentado un rápido crecimiento poblacional y un repunte económico sin precedentes. El evento al aire libre mas importante de la Costa Oeste ofrece más de 100 horas de música, palabras y danza en 8 escenarios de la playa, música de 11 países, cinco provincias de Canadá y seis estados de la Unión, en 7 lenguas. La presente edición factura una pantalla gigante de video en los conciertos nocturnos.

Por Omar Ruiz-Díaz | en Vancouver
El festival folklórico de este fin de semana (del 13 al 15 de Julio) genera el mismo frenesí de las ediciones anteriores, con un pronostico del tiempo excepcional –sol y cielo-, al conservar el espíritu de espectáculos gratuitos en las tiendas Capers, en las plazas de la Commercial Drive y los directos del Hotel Yale. Con relación a representantes de habla hispana, destaca el regreso de Los Muñequitos de Matanza. Mientras que el VFMF cumple 30 años, este legendario grupo cubano lleva 55 y sigue. Los músicos de Matanzas son los primeros practicantes de la rumba, el mas elemental ingrediente de la raíz de la música negra cubana. Usando la percusión y voz, conectan la danza con aquella dimensión espiritual, esa rumba compleja de origen africano que revuelve la herencia de esclavitud y colonialismo. La rumba tradicional cubana no usa instrumentos melódicos o armónicos, mas bien depende de una sinfonía de percusión, ayudados de una poderosa conjunción vocal. Esta era la música de los obreros de los astilleros de La Habana y de Matanzas, quienes cantaban y danzaban cuando terminaban la jornada, al caer la tarde. Efectivamente en 1952, un grupo de obreros del Barrio Marina, en Matanzas, comenzó el juego sobre las tullidas mesas de las tabernas. El sonido de vasos, cucharas y botellas fue recibido con chillidos de emoción por parte de los parroquianos. Al final de cuentas era ambiente de muelle y el improvisado jam session de estos jovenzuelos aventureros se formo en el inicio de los que ahora ya es una banda leyenda. En cinco décadas, Los Muñequitos de Matanzas se ha convertido en el mas celebrado grupo de rumba cubano. Conocidos como los “Guardianes del Sagrado Fuego” por la revista Latin Beat Magazine, la banda fue siempre instrumental en la preservación de las tradiciones afro-cubanos. Las tres generaciones de rumberos quienes constituyen Los Muñequitos, ha conquistado la simpatía de seguidores del mundo entero con sus presentaciones llenas de energía y exhuberancia rítmica. En este sentido, el coreógrafo y danzarín Bárbaro Ramos dice: “La música cubana ofrece nueva vida y rejuvenece el espíritu. No importa de donde provienes, te hará sentir una sensación de renacer”. El segundo grupo añadido al marco español, es Tapia eta Leturia, aunque sus integrantes posiblemente tendrán sus reservas sobre esta definición: “No somos españoles, somos vascos”. Tanto como aquel que dice “no somos canadienses, somos quebeqois” Pero mas allá de esta disyuntiva política, el grupo genera gran expectativa en el Parque de Jericó. Fue en 1996 cuando la formación arribó por primera vez a este festival, llegados desde Idaho, donde había sido que viven muchos ciudadanos vascos, descendientes de los mercaderes del siglo XVIII. De Vancouver fueron al Museo Vasco de Québec para documentar los 400 años de presencia de pescadores en el Delta. El País Vasco domina la comarca en la frontera entre Francia y España, en el Golfo de Vizcaya, a los pies de los Pirineos. Sus orígenes son un misterio, su idioma no esta ligada a ninguna otra grabada en la historia humana. Esta combinación de distanciamiento y represión de parte de los gobiernos de Francia y España hacia las minorías lingüísticas y culturales no alcanzo a extinguir la fortaleza del pueblo vasco. Tapia eta Leturia nace en 1984 como dúo de trikitixa (acordeón diatópico) y tamborilla, pero su forma de expresión musical pronto bandea las fronteras. Sus presentaciones son apreciadas por artistas como Sharon Shannon, Martin Carthy y los miembros de La Bottine Souriante, quienes se acercaron al País Vasco para conversar con el dueto. La música tradicional vasca ha experimentado una surgente gracias a músicos como Tapia y Leturia. Por eso las medallas a la música anciana, así como los celtas, y la expansión de sus tradiciones. El show de los vascos es respaldada por el violinista Arkaitz Miner y el pianista Txus Aramburu. En cuanto a los demás artistas que el Festival enlista este año, destacan “Jamaica to Toronto”, una suerte de Buena Vista Social Club que nacieron en las huestes de la primera emigración caribella; “Carolina Chocolate Drops”, un trío de universitarios que consigue un buen tratado del banjo apalache; “Ganga Giri”, quienes a través del yidaki, evoca a sus ancestros australianos; “Oh, Susana”, imagina a esta chica indi, recostada sobre la hierba, rostro hacia las montañas y el mar y el sol, rasgueando su guitarra notas de Johnny Cash y Bob Dylan…

Omar Ruiz-Díaz esta viajando como aventurero, la mayoría de a pie y de bicicleta, por mas de una treintena de países, completando mas de 100 mil kilómetros aproximadamente en un periodo de 15 años, desarrollando su proyecto Ecoadventures que fomenta el uso de transporte alternativo para los desplazamientos urbanos y, de esa manera disminuir la contaminación ambiental.
Omar estudió Periodismo de Investigación en Taller Escuela Agencia de Buenos Aires - Argentina, locución radial en la Escuela Municipal de Locución de Asunción - Paraguay. Corresponsal en Argentina y reportero matinal de la Radio Caritas de Asunción. Participo en programas comunitarios de Radio Universidad de la Plata.
Columnista de Revista ‘Cartelera’ de Asunción y fundador de ‘Paraguay Vive’, periódico independiente de los exiliados en Buenos Aires. Columnista de ‘La Prensa’ quincenario de Vancouver. Es corresponsal del DIARIO EL POPULAR de Toronto - Canada desde 1994.
Ultima Actualizacion: Agosto 06, 2010 en Sevilla (España)